Cuestionamientos sobre la RSE
Javier Sabogal Aguilar -
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Dada la amplia aceptación que ha tenido en la sociedad, la academia y las firmas, la RSE se ha convertido en un término comodín empleado por todo tipo de instancias.
Entre ellas está expresar información sin fundamento, que no tiene una carga clara de significado y que en últimas no compromete a quien lo utiliza.
La anterior es una afirmación que está tomando fuerza en algunos círculos de discusión, y que no sin fundamento es una clara muestra de lo que puede suceder si la RSE no genera una conceptualización rigurosa y si las iniciativas en las organizaciones no representan retos reales que impacten la sostenibilidad en sus tres aspectos.
Esta corriente crítica se basa en la existencia de cuestionamientos alrededor de: la falta de concreción y consenso frente a los conceptos de la RSE; la no demostrada presunción de universalidad de la RSE; la necesidad de ponderación de los componentes del análisis triple de resultados y la necesidad de blindar a la RSE de ser un elemento manipulable por organizaciones no responsables.
1- Exceso de información
La primera inquietud surge frente al hecho de que abundan los escritos y propuestas sobre RSE. Por ejemplo, en un buscador común de internet aparecen relacionados 2.230.000 resultados en español y 16.100.000 en inglés y en una fuente de consulta académica como scienceDirect hay 22.127 artículos académicos que abordan la temática.
Adicionalmente, se presenta un alto número de instituciones y personas reconocidas como expertos y muchos otros que se autodenominan como tales sin serlo.
Esta abundancia de aportes es una buena señal en cuanto a que evidencia el amplio interés que la temática tiene en la sociedad, sin embargo es al mismo tiempo un elemento que genera confusión y que dificulta la concreción teórica y la acción empresarial.
Es en ese sentido que este primer elemento es uno de los que pone en riesgo la fuerza de la propuesta RSE, por la falta de concreción y consensos. Por ejemplo, en el caso de que un director de una organización exponga ante la opinión pública que su empresa es responsable socialmente, ¿a qué se está refiriendo? Poniéndolo en un caso extremo, aquellas organizaciones que tienen programas y certificaciones de RSE y que se han visto involucradas en acciones criminales y de abusos contra la población civil, se pueden considerar responsables socialmente.
2- “Boom” de certificaciones
La respuesta que se ha dado a la falta de definición es en principio la creación de estándares y certificaciones. Esta visión que en efecto genera cierta confianza, porque estipula consensos y verificación de procesos, sumada a la tendencia a refugiarse en centros reconocidos de RSE de otras latitudes, hace que aparezca un segundo cuestionamiento, en cuanto a qué tan universales son los conceptos, procesos, indicadores y certificaciones sobre RSE. Este cuestionamiento se centra en que si adaptamos estas propuestas corremos el riesgo de implementar en organizaciones de países como los latinoamericanos metodologías diseñadas para empresas de los países llamados industrializados.
3- La voluntariedad
El tercer cuestionamiento surge en torno al relativo consenso que ha generado la esencia voluntaria de la RSE, la discusión no ha concluido, tanto así que en el país hemos tenido un fuerte debate en torno al proyecto de ley sobre responsabilidad social empresarial. Es por tanto imperante determinar si la voluntariedad de la RSE permite alcanzar los objetivos de la sostenibilidad o si es el elemento que impide que las empresas se comprometan con su papel de ciudadanos corporativos.
4- Triples resultados
Un cuarto interrogante hace referencia a los elementos que constituyen la RSE, a la hora de actuar y de evaluar en el análisis triple de resultados, que involucra lo ambiental, social y económico, cómo se debe ponderar cada uno de estos elementos para que los resultados mostrados por las empresas en materia de RSE sean creíbles.
5- Lavar imagen
Y por último, pero no menos importante, cómo podemos blindar a la RSE contra ser un elemento útil a las organizaciones no responsables que buscan un lavado de imagen ante la sociedad sin un cambio estructural real en la manera de actuar.
Bajo estos cuestionamientos se busca sintetizar algunos de los debates que si se abordan con rigor académico, con compromisos reales público-privados y participación activa de la sociedad, harán de la RSE un componente importante para la mejora social que permitan acercarnos a ser una sociedad sostenible.